7 de enero de 2009

La poesía

A un amor no correspondido
Fuiste como el aire
que en su ausencia
siente cuanto duele el alma.
Fuiste como el aire
y lloré lágrimas secas,
desierto de esperanza vacía.
Fuiste aire cuya ventana
se cerró frente a mi piel.
Como el aire te respiré
durante tanto tiempo,
tomé tu ambrosía en mis oídos
. . . . y tu voz
fue aire en mis pulmones.
No puedo esperar al aire
que decidió no ser mio,
entrego tu voz al olvido.
Tampoco el aire quiso conocerme
tan sólo aspira a ser respirado.
Tal vez escogí vivir sin aire,
más mi memoria no lo recuerda.
Y no hubo aire,
y no hubo nada,
y condenaste a mi corazón
a otro vacío.
Mi primer poema
A veces una imagen no es suficiente para expresar determinadas emociones y surgen las palabras, se abren paso desde el alma en un lenguaje íntimo y personal. La poeta como la pintora, expone su corazón a través de otro silencio materializado en el papel, no sólo en el lienzo.

1 comentario:

Vicente Puchol dijo...

Es precioso tu poema Rosa. Me ha cautivado al igual que tu pintura.

Vicente Puchol Mora